Miguel Rodriguez Torres, de impulsor del diálogo a preso político

Miguel Rodriguez Torres, de impulsor del diálogo a preso político

Escrito el 13/09/2018
Prensa MADDT


Se cumplen seis meses de la detención de Miguel Rodríguez Torres, Mayor General (R) del Ejército Bolivariano de Venezuela, juzgado en cautiverio por aspirar a construir una Venezuela con mejores oportunidades para todos sus ciudadanos.


Los abogados de la familia libran una importante batalla jurídica, una batalla a la que el país no es ajeno, porque esta misma historia se repite en cientos de familias venezolanas, existen casi 300 militares detenidos, una cifra extraordinaria, digna de un record mundial.  

Los militares suelen tener sus espacios, sus códigos, sus formas, tienen su propio Tribunal, sus propias leyes; se puede decir que los civiles de alguna forma quedan al margen de ese mundo, de hecho, es poco lo que se conoce de forma concreta sobre los casos de los militares detenidos en Venezuela y especialmente sobre el caso de Miguel Rodríguez Torres. 


Lo que si sabemos quiénes conocemos a Miguel, es que siempre ha usado el diálogo como su mejor y más efectiva herramienta. Por ejemplo, cuando Nicolás Maduro lo nombra ministro de Interior y Justicia, inició una gira nacional para el dialogo, respondiendo además a la línea transversal de su gestión que fue LA PAZ, de hecho, una de sus primeras acciones fue cambiar el nombre al ministerio y se le agregó la palabra PAZ. 


En ese primer gran esfuerzo por impulsar el diálogo, Miguel Rodríguez Torres logró conversar con todos los gobernadores y alcaldes del país, sin distingo de partidos políticos y poniendo como premisa NO PARTIDIZAR NI ELECTORALIZAR la discusión y revisión del plan de seguridad ciudadana que se empezó a desarrollar. Tal diálogo empezó a dar frutos inmediatos en materia de seguridad ciudadana que fueron reconocidos inclusive por muchos gobernadores y alcaldes de oposición.


Se piensa que el éxito del diálogo generó en el sector radical del gobierno fuertes molestias. No aceptaban ver a un ministro chavista apoyando y equipando a gobiernos opositores para la gran lucha por la seguridad ciudadana.


Quien quiere transformar un país, quien de verdad quiere acabar con la violencia y la delincuencia, no puede segregar a la parte de la sociedad que no le es favorable porque el derecho a la seguridad es universal y la función pública exige que la persona que la ejerce se desprenda de vanidades, rencores y odios personales para poder brindar un servicio efectivo a la nación.


Desde el MADDT queremos aprovechar esta fecha para exhortar a los DDTistas y a todos los venezolanos en general, a emular ese principio ético de la función pública, desprendiéndose de odios, vanidades, ambiciones y rencores personales y extendiendo la mano y el corazón entre quienes, a pesar de enfrentar la crisis económica más grave de nuestra historia, poseen un inmenso tesoro: la libertad individual. Hagamos uso de ella para construir y reconstruir la República las veces que sea necesario. 


Libertad a Rodríguez Torres. Libertad a Todos los presos políticos