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La Venezuela que viene. Sobre la gobernanza

Escrito el 30/01/2018
Desafio De Todos


En nuestro seriado del Plan de Salvación Nacional, un punto clave es la adopción de principios rectores que conduzcan la tan golpeada dimensión política: la democracia participativa, la forma de gobierno republicana y la educación universal.

La Democracia Participativa como método de relacionamiento político social permite ir paulatinamente delegando cada vez más poder en la sociedad organizada, asumiendo al ser humano como sujeto de su propia transformación y al Estado como el entramado institucional capaz de promover tal logro y darle cobertura legal.

La forma de gobierno republicana heredada de nuestra independencia, la asumimos desde el pensamiento de Simón Bolívar quien señalaba que “El gobierno que se le dé a la República debe estar fundado sobre nuestras costumbres, sobre nuestra religión y sobre nuestras inclinaciones; y últimamente sobre nuestro origen y sobre nuestra historia” y de Simón Rodríguez en su insistencia de inventar nuestros propios modelos, o errar en la copia de dogmas ideológicos que en el transcurrir del tiempo han demostrado su incapacidad de resolver las profundas diferencias, contradicciones y necesidades reales de la sociedad.

Sobre La Educación, sabiamente advierte Robinson que es el aprender haciendo el camino cierto para la transformación de la sociedad, dándole vida a la letra constitucional en su artículo tercero: El Estado tiene como fines esenciales la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes reconocidos y consagrados en esta Constitución. La educación y el trabajo son los procesos fundamentales para alcanzar dichos fines”.

Al momento de definir las líneas estratégicas para el cumplimiento de esos principios rectores para desarrollar un Plan de Salvación Nacional, debemos partir de la INCLUSION SOCIAL, erradicando toda forma de discriminación en nuestro país. La igualdad ante la ley, la igualdad de oportunidades para todos debe ser promovida y protegida desde el Estado. La protección a los más vulnerables y sujetos históricos de discriminación debe ser un objetivo de especial cuidado en el desarrollo de las políticas públicas. Para alcanzar la inclusión debemos comprender el origen real y la naturaleza de las desigualdades y allí radica gran parte de nuestro desafío, al construir un modelo original y que nazca de nuestra experiencia histórica.

LA DESCONCENTRACION DEL PODER por su parte, es el camino para hacer más eficiente la gestión pública, nos permitiría darle mayor participación a los gobernadores en la propuesta y desarrollo de políticas que conducidas desde las regiones, y con supervisión permanente, pueden saldar las grandes carencias generadas por procesos centralizadores que han demostrado su fracaso en los últimos años.  Es aquí donde los municipios juegan un rol fundamental en la gestión administrativa, donde el alcalde como funcionario más cercano al ciudadano, es quien debe dar respuesta eficaz y efectiva a sus inquietudes y problemas colectivos, dejando al Estado Nacional el impulso y apoyo a las iniciativas y la promoción y supervisión del cumplimiento de los métodos de participación ciudadana establecidos en la Constitución, reivindicando toda forma de participación social. Allí radicará gran parte del éxito de todo lo que en materia de gobierno se debe emprender.

Lea “Ética, sentido común y humanidad no es un asunto de izquierda o derecha” por Miguel Rodríguez Torres

En el Plan de Salvación Nacional debemos inscribirnos en la defensa del denominado Derecho a la Ciudad (programa avalado por Naciones Unidas) que defiende la idea de “La ciudad para su gente, no para fines de lucro”, donde sus habitantes puedan vivir con dignidad en territorios democráticos y sostenibles partiendo del hecho que las ciudades son territorios con una riqueza y diversidad económica, ambiental, política y cultural significativas, tanto reales como potenciales.

Todo esto se traduce en BUENA GOBERNANZA, en el desarrollo del concepto de Gerencia Participativa como paso previo para poder conducir procesos integradores, sostenibles, inclusivos y ajustados a la letra constitucional que aprobó en 1999 la mayoría de los venezolanos.

La inclusión de todos los factores de poder en un permanente diálogo, y empleando la tecnología para la consulta y eficiente toma de decisiones, deber ser un compromiso fundamental de quien gobierne. Reconocer a los gobernadores y alcaldes electos por el pueblo debe ser un compromiso ético con los venezolanos. Desconcentrar la gestión y apoyar los proyectos regionales y locales que apunten a la solución real de las necesidades del pueblo debe ser siempre un deber insoslayable.

Ahora bien, nada de lo anterior es posible sin el RESCATE DE LA DEMOCRACIA CONSTITUCIONAL. El concepto de democracia debe asumirse tal y como lo describe la CRBV, entendiendo que ese instrumento, que es fuente de la legalidad, existe para regular la vida en nuestra sociedad y determinar los deberes y derechos que nos hacen ciudadanos, además que cumple el rol extraordinario de limitar el poder del Estado sobre el ciudadano, y colocar el bien común por encima de las apetencias personales y grupales de líderes políticos o gremiales. El apego irrestricto a nuestra CRBV y leyes, es la garantía de vida de nuestra República.

 Puede consultar otras publicaciones de Miguel Rodríguez Torres aquí

SOBRE EL PROCESO ELECTORAL ADELANTADO 

Para ningún político venezolano, ni para la ciudadanía en general, el adelanto de comicios pudo representar una sorpresa. Cuando el gobierno convoca a elecciones (en lugar del CNE) es porque tiene su estructura pensada y planificada para ganar y con eso hay que estar muy alerta.

La lógica del gobierno es que un adelanto de elecciones facilita el camino al Presidente, mientras más rápido mejor, tratando de evitar que se agudice aun más la crisis económica.

La experiencia de las últimas elecciones nos ha permitido padecer la estrategia perversa del gobierno que descaradamente ha cometido una serie de irregularidades en el manejo de las instituciones electorales, la migración de importante caudal electoral a otros centros y el ya habitual amedrentamiento de los colectivos armados. A todo lo anterior queda la interrogante sobre lo que ocurrirá con los millones de venezolanos que han salido del país y que por derecho pueden ejercer su derecho al voto. ¿Los sacarán del REP?

Soy un convencido (y he insistido muchas veces en eso) que la unidad superior de los venezolanos es la única que nos permitirá enfrentar la difícil situación que atravesamos bajo ciertas premisas que sí y solo si las cumplimos, pudiésemos con facilidad derrotar a un gobierno que el más alto rechazo en todas las encuestas del país:

  1. Logramos un candidato único por consenso.
  2. Se movilizan los líderes que se oponen al mal gobierno para despertar la esperanza.
  3. Se presenta un programa mínimo de renovación de la República, la democracia y la economía productiva.
  4. Se organiza un ejército ciudadano para defensa del voto.
  5. Se prepara a los mejores técnicos para monitorear el proceso antes, durante y después.
  6. Nuestra FANB se reivindica con su pueblo al defender el voto y a los ciudadanos.
  7. El mundo entero envía observadores que garanticen transparencia.

Y quienes están asistiendo al diálogo deben limpiar la lista de exigencias y dejar una sola que es vital: CONDICIONES JUSTAS PARA IR A ELECCIONES. Lo demás se resuelve después del triunfo!!!

De otra manera tendremos madurismo para rato!